Hace poco que empecé una asignatura precisamente de eso, de los derechos de los animales y de las éticas de la naturaleza, esas de las que tan escaso anda el mundo, o más bien de las que se olvida el "inteligente" ser humano. Desde siempre he sentido un amor especial por los animales, han despertado en mi un sentimiento no de superior a inferior, si no de igual a igual. En el sentido de sentir que ellos también sienten, ellos también aman, ellos también sufren... tal y como nos pasa a nosotros. ¿Qué nos diferencia? Una inteligencia que utilizamos para dañar lo más preciado que tenemos, nuestro entorno del que formamos parte, no sólo nosotros, sino miles y miles de especies. Veo videos de experimentos en los que aparecen simios y no puedo evitar emocionarme, pero de tristeza, sus caras lo dicen todo; compartimos con ellos más del 99% de los genes y los sometemos sin ton ni son a experimentos, como si fueran cualquier cosa, un trozo de carne con ojos o como si fueran máquinas, tal y como pensaba Descartes (ahí te equivocaste pero bien, querido genio!).

Y los perros y gatos abandonados, y los que son maltratados... Y los pollos, y los cerdos y las vacas que son utilizados como meros alimentos y punto. Nos olvidamos de que son una especie igual que nosotros que tienen el mismo derecho a vivir (y a morir) dignamente. No soy vegetariana (aunque sé que tarde o temprano me convertiré) y no quiero decir que no nos podamos alimentar de carne o pescado, los propios animales lo hacen, se matan para alimentarse, es el ciclo de la vida. Pero el ciclo de la vida es algo natural, no algo prefabricado, como estamos haciendo nosotros. Pollos que no se pueden mover en naves industriales, fabricando huevos como cosacos, cerdos y vacas criados de igual forma y luego transportados en masa para ser sacrificados, sin más. Esa es su vida. Realmente creemos que esa carne contiene todos sus aportes naturales, igual que la de una vaca, un pollo o un cerdo que se han criado al natural, comiendo como deben, difrutando de dias de sol y hierba fresca... Creo que está claro que no. Y pescados, se lanzan redes de kilómetros y kilómetros y da igual que se arrase lo que se arrase, da igual que se extinga lo que se extinga, no vaya a ser que nos quedemos sin comida. Por no hablar de los toros, ese asesinato llamado "arte", esa es mi opinión.

 Todo me parece tan ilógico, de tan poco sentido común... sí, ese sentido por el que también nos caracterizamos (pues menos mal!). No sé, yo por lo menos me alegro de haber nacido con esa chispa que me despierta ese amor por las otras especies (y debo sentirme como alguien raro?), y sé que me queda mucho por hacer y mucho por entender y descubrir, porque quizás hablo demasiado pero no hago tanto, ese pecado que tantos cometemos. Pero tengo claro que vivimos en un mundo del que nos creemos los dueños, y de eso nada. También tengo claro que la gente que se preocupa por los animales, que lucha por sus derechos y que se empeña en que sean reconocidos sus valores, se merece un digno respeto. Porque a pesar de que mucha gente piense ¿cómo te puedes preocupar por ese perro (etc...) habiendo personas a las que ayudar? Pues bien, si respetaramos a las demás especies que cohabitan (o por lo menos lo intentan) con nosotros como se merecen, seguro que las relaciones entre seres humanos irían mucho mejor, todo sería una cadena que llevaría las cosas, seguramente, por un camino mejor.

 

Y que no se nos olvide el cambio climático, los temporales... las respuestas de la sabia naturaleza a nuestra chulería innata, no nos creamos que somos tan listos.